hooligan The brutality has reared its ugly head again

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hooligan The brutality has reared its ugly head again

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Full Article

Hooligans Wreak Havoc.

Los Hooligans Hacen Estragos.

Vieux-Port de Marseille, Marseille’s old port, is among France’s most picturesque locations. The quality seafood restaurants lining the promenade serve mouthwatering bites such as poached monkfish and mussels in savoury garlic-flavoured broth. Tourists stroll along the bustling marina, fantasising about which yacht they would buy if time and money were no object.

Vieux-Port de Marseille, el puerto antiguo de Marsella, se sitúa entre los lugares más pintorescos de Francia. Los restaurantes de calidad a lo largo del paseo marítimo sirven tentempiés que hacen la boca agua, tal como rape hervido y mejillones en un sabroso caldo al ajillo. Los turistas pasean por el animado puerto deportivo, fantaseando sobre cuál de los yates comprarían si el tiempo y el dinero no fueran obstáculos.
Lately, however, an acrid smell hangs in the air. Broken pint glasses litter the abandoned terraces. Deja vu. Almost identical to the scenes witnessed in this exact spot in 1998. Pero últimamente, un olor acre flota en el aire. Jarras de cerveza rotas siembran las terrazas abandonadas. Deja vu. Casi idénticas a las escenas que se presenciaron en este mismo lugar en 1998.

It was the World Cup; legions of English and Turkish fans got mixed up in violence, and scores of people were injured.
And now, 18 years on, with Euro 2016 underway, the brutality has reared its ugly head again, forcing French riot police to teargas the berserk hoards.

fue el Mundial. Legiones de hinchas ingleses y turcos se enredaron en violencia y muchísima gente fue herida.
Y ahora, 18 años después, con la Eurocopa comenzada, la brutalidad ha vuelto a asomar la cabeza, obligando a la policía antidisturbios francesa a tomar cartas en el asunto y disparar gases lacrimógenos a las hordas desquiciadas.

Since the first head-to-head encounter last weekend, the atmosphere in Marseille has descended into chaos and become the stage for a pitched battle. This time it’s different: England and Russia fans have promised bloodshed. Instead of spontaneous booze induced outbreaks, we’re told of savage coordinated attacks carried out by stocky Russians wearing balaclavas and wielding iron bars.

Desde el primer encuentro cara a cara el fin de semana pasado, el ambiente en Marsella se ha hundido en el caos y se ha convertido en el escenario de una batalla campal. Esta vez es diferente: los hinchas de Inglaterra y Rusia han prometido un derramamiento de sangre. En vez de arranques espontáneos inducidos por el alcohol, nos hablan de agresiones salvajes y coordinadas llevadas a cabo por rusos fornidos que llevan puestos pasamontañas y empuñan barras de hierro.
What exactly is going on here? ¿Qué está pasando aquí exactamente?

Against the backdrop of growing tension in Europe, the Brexit referendum looming, high alert terrorist warnings in effect, and rising extreme right wing popularity, the clashes of angry mobs are under the microscope of the international media.

Con una tensión creciente como telón de fondo en Europa, el referéndum Brexit inminente, el estado de alerta por terrorismo al máximo nivel, y la popularidad de los partidos de extrema derecha en aumento, los choques de las pandillas enfurecidas están bajo la lupa de los medios internacionales.

It’s easy to read into these events and interpret them as symptoms of a decaying Europe. For those with an axe to grind, it’s the ideal opportunity to throw their hands in the air and point the finger. Es fácil buscarle tres pies al gato a estos acontecimientos e interpretarlos como síntomas de una Europa en decadencia. Para los que tienen intereses, es la oportunidad ideal para llevarse las manos a la cabeza y señalar con el dedo.
But let’s not forget that hooliganism is deep-rooted in British football culture, and has been a blight since the 19th century. The 1985 disaster that took place in Heysel stadium, in Brussels, assured the English’s notoriety as dyed-in-the-wool football savages: over 35 died when Liverpool fans charged at their Juventus counterparts during a European Cup match. Pero no olvidemos que el hooliganismo (gamberrismo) está profundamente arraigado en la cultura futbolística británica y ha sido una plaga desde el siglo XIX. El desastre del año 1985, que se produjo en el estadio Heysel en Bruselas, aseguró la notoriedad de los ingleses como bestias del fútbol acérrimos: más de 35 personas murieron cuando los hinchas del Liverpool embistieron a sus homólogos del Juventus durante un partido de la Copa Europea.

While it’s not fair to tar all football fans with the same brush, we all know that a leopard doesn’t tend to change its spots.
So claims made by traumatized English fans assuring that they were “sitting quietly having a beer, minding our own business when, for no apparent reason, we were ambushed” are hard to swallow. Witness statements also point to provocative behaviour by some England fans leading up to the clashes.

Si bien no es justo meter a todos los hinchas en el mismo saco, todos sabemos que la cabra casi siempre tira al monte.
De modo que afirmaciones por parte de algunos hinchas ingleses traumatizados que aseguran haber estado “sentados tranquilamente tomando una cerveza, yendo a lo nuestro cuando, sin motivo aparente, nos emboscaron” no cuelan fácilmente. Declaraciones de testigos también indican un comportamiento provocativo por parte de algunos aficionados de Inglaterra previo a los enfrentamientos.

What this all really comes down to is simple, and recent research published in the journal Psychopharmacology has proven what we suspected: violence is addictive, and sporting events act as a catalyst for violent behaviour. A lo que se reduce todo esto es sencillo, e investigaciones recientes publicadas en la revista Psychopharmacology han demostrado lo que ya sospechábamos: la violencia es adictiva, y eventos deportivos sirven de catalizador para el comportamiento violento.
"We have found that the reward pathway in the brain becomes engaged in response to an aggressive event, and that dopamine is involved," said study member, Craig Kennedy. “Hemos encontrado que el sistema de recompensa en el cerebro se activa como respuesta a un suceso agresivo y que la dopamina está implicada.” Dijo un miembro del estudio, Craig Kennedy.
He expands on that, saying: “We learned from these experiments that an individual will intentionally seek out an aggressive encounter solely because they experience a rewarding sensation from it.” Se explaya diciendo: “Hemos aprendido de estos experimentos que un individuo buscará un encuentro agresivo adrede, solamente porque experimenta una sensación gratificante de ello.”
In short, once someone’s got a taste for bloodshed, they are on a slippery slope.

En definitiva, una vez alguien ha probado el derramamiento de sangre, entra en terreno resbaladizo.

In a recent interview with the Telegraph, Annis Abraham, once the leader of one of the UK’s most violent and notorious football firms in the 70s, said “a lot of people have tried to intellectualise hooliganism...but it was just a group of lads getting together, a tear up, and all dressing smart”
He describes it as “the the biggest buzz you will ever experience”.

En una entrevista con el Telegraph, Aniss Abraham, una vez cabecilla de una de las pandillas del Reino Unido más violentas y conocidas, dijo “muchas personas han intentado intelectualizar el hooliganismo… pero es simplemente un grupo de chavales juntándose, todos poniéndose guapos... una trifulca”. Lo describe como “el subidón más grande que experimentarás jamás”
He used to come home black and blue and couldn’t wait to head out again.

Volvía a casa lleno de moratones y tenía muchas ganas de salir de nuevo.

This ties in with comments made by youngsters who took part in a BBC documentary on hooligans. Luke, a 19-year-old member of a firm in Manchester, sums it up without mincing his words: “It’s like a theme park, but free and ten times better. Life without it is depressing”. Esto cuadra con comentarios de unos jóvenes que participaron en un documental de la BBC sobre los hooligans. Luke, miembro de una pandilla de Manchester con 19 años, lo resume, hablando en plata: “Es como un parque de atracciones pero gratis y diez veces mejor. La vida sin ello es deprimente”.
Football simply sets the stage for these youngsters to wreak havoc, offering them an outlet for their built-up adrenalin rush. El fútbol simplemente crea el marco idóneo para que estos jóvenes hagan estragos, ofreciéndoles una válvula de escape para toda su adrenalina acumulada.
Physcologists know full well how fans react when in the intoxicating environment that goes hand in hand with sporting events; any season ticket holder can attest to that. It’s the perfect cocktail. Los psicólogos saben de sobra cómo los fanáticos reaccionan cuando están en el ambiente embriagador que va de la mano de eventos deportivos; cualquier abonado puede dar fe de ello. Es el cóctel perfecto.
Disinhibition occurs at all levels: youngsters paint their faces and chant obscenities that they wouldn’t dream of under normal circumstances. La desinhibición ocurre en todos los niveles: jóvenes se pintan las caras y corean obscenidades que jamás se les ocurriría decir bajo circunstancias normales.
Racial and secular hate come to the surface as ordinary working folk seem to lose the plot, making throat-slitting gestures across the separation barriers. El odio racial y secular afloran mientras la gente llana y trabajadora parece perder los papeles, haciendo gestos de degollar a través de las barreras de separación.
The supporter’s team and fellow fans become an extension of themselves, and their self-esteem rises and falls with a game’s outcome. El equipo y los colegas hinchas se convierten en una extensión de uno mismo, y la autoestima sube y cae con el resultado del partido.
Research even shows that after a win, diehard fans are more optimistic about their personal sex appeal and their ability to perform well at mental or physical tests. Las investigaciones incluso demuestran que tras una victoria, los hinchas acérrimos se vuelven más optimistas sobre su atractivo sexual y su habilidad de rendir en pruebas físicas y mentales.
Everyone has a hooligan inside. It’s well known that deep down many of us fantasize about doing naughty things, but we manage to keep ourselves in line, thank god. Todo el mundo lleva un hooligan dentro. Es bien sabido que en el fondo muchos fantaseamos con hacer gamberradas, pero gracias a dios somos capaces de mantenernos a raya.
The authorities need to put a lid on hooliganism and nip violent conduct in the bud. The no-holds-barred use of fireworks, verbal assaults and threatening behaviour has been allowed to go on too long. Las autoridades tienen que limitar el hooliganismo y cortar de raíz el conducto violento. El uso sin restricciones de fuegos artificiales, asaltos verbales y comportamiento amenazador se ha permitido demasiado tiempo.

Test Vocabulary

Hooligans Wreak Havoc.

Los Hooligans Hacen Estragos.

Vieux-Port de Marseille, Marseille’s old port, is among France’s most picturesque locations. The quality seafood restaurants lining the promenade serve mouthwatering bites such as poached monkfish and mussels in savoury garlic-flavoured broth. Tourists stroll along the bustling marina, fantasising about which yacht they would buy if time and money were no object.

Vieux-Port de Marseille, el puerto antiguo de Marsella, se sitúa entre los lugares más pintorescos de Francia. Los restaurantes de calidad a lo largo del paseo marítimo sirven tentempiés que hacen la boca agua, tal como rape hervido y mejillones en un sabroso caldo al ajillo. Los turistas pasean por el animado puerto deportivo, fantaseando sobre cuál de los yates comprarían si el tiempo y el dinero no fueran obstáculos.
Lately, however, an acrid smell hangs in the air. Broken pint glasses litter the abandoned terraces . Deja vu. Almost identical to the scenes witnessed in this exact spot in 1998. Pero últimamente, un olor acre flota en el aire. Jarras de cerveza rotas siembran las terrazas abandonadas. Deja vu. Casi idénticas a las escenas que se presenciaron en este mismo lugar en 1998.

It was the World Cup; legions of English and Turkish fans got mixed up in violence, and scores of people were injured.
And now, 18 years on, with Euro 2016 underway, the brutality has reared its ugly head again, forcing French riot police to teargas the berserk hoards.

fue el Mundial. Legiones de hinchas ingleses y turcos se enredaron en violencia y muchísima gente fue herida.
Y ahora, 18 años después, con la Eurocopa comenzada, la brutalidad ha vuelto a asomar la cabeza, obligando a la policía antidisturbios francesa a tomar cartas en el asunto y disparar gases lacrimógenos a las hordas desquiciadas.

Since the first head-to-head encounter last weekend, the atmosphere in Marseille has descended in chaos and become the stage for a pitched battle. This time it’s different: England and Russia fans have promised bloodshed. Instead of spontaneous booze induced outbreaks, we’re told of savage coordinated attacks carried out by stocky Russians wearing balaclavas and wielding iron bars.

Desde el primer encuentro cara a cara el fin de semana pasado, el ambiente en Marsella se ha hundido en el caos y se ha convertido en el escenario de una batalla campal. Esta vez es diferente: los hinchas de Inglaterra y Rusia han prometido un derramamiento de sangre. En vez de arranques espontáneos inducidos por el alcohol, nos hablan de agresiones salvajes y coordinadas llevadas a cabo por rusos fornidos que llevan puestos pasamontañas y empuñan barras de hierro.
What exactly is going on here? ¿Qué está pasando aquí exactamente?

Against the backdrop of growing tension in Europe, the Brexit referendum looming, high alert terrorist warnings in effect, and rising extreme right wing popularity, the clashes of angry mobs are under the microscope of the international media.

Con una tensión creciente como telón de fondo en Europa, el referéndum Brexit inminente, el estado de alerta por terrorismo al máximo nivel, y la popularidad de los partidos de extrema derecha en aumento, los choques de las pandillas enfurecidas están bajo la lupa de los medios internacionales.

It’s easy to read into these events and interpret them as symptoms of a decaying Europe. For those with an axe to grind, it’s the ideal opportunity to throw their hands in the air and point the finger. Es fácil buscarle tres pies al gato a estos acontecimientos e interpretarlos como síntomas de una Europa en decadencia. Para los que tienen intereses, es la oportunidad ideal para llevarse las manos a la cabeza y señalar con el dedo.
But let’s not forget that hooliganism is deep-rooted in British football culture, and has been a blight since the 19th century. The 1985 disaster that took place in Heysel stadium, in Brussels, assured the English’s notoriety as dyed-in-the-wool football savages: over 35 died when Liverpool fans charged at their Juventus counterparts during a European Cup match. Pero no olvidemos que el hooliganismo (gamberrismo) está profundamente arraigado en la cultura futbolística británica y ha sido una plaga desde el siglo XIX. El desastre del año 1985, que se produjo en el estadio Heysel en Bruselas, aseguró la notoriedad de los ingleses como bestias del fútbol acérrimos: más de 35 personas murieron cuando los hinchas del Liverpool embistieron a sus homólogos del Juventus durante un partido de la Copa Europea.

While it’s not fair to tar all football fans with the same brush, we all know that a leopard doesn’t tend to change its spots.
So claims made by traumatized English fans assuring that they were “sitting quietly having a beer, minding our own business when, for no apparent reason, we were ambushed” are hard to swallow. Witness statements also point to provocative behaviour by some England fans leading up to the clashes.

Si bien no es justo meter a todos los hinchas en el mismo saco, todos sabemos que la cabra casi siempre tira al monte.
De modo que afirmaciones por parte de algunos hinchas ingleses traumatizados que aseguran haber estado “sentados tranquilamente tomando una cerveza, yendo a lo nuestro cuando, sin motivo aparente, nos emboscaron” no cuelan fácilmente. Declaraciones de testigos también indican un comportamiento provocativo por parte de algunos aficionados de Inglaterra previo a los enfrentamientos.

What this all really comes down to is simple, and recent research published in the journal Psychopharmacology has proven what we suspected: violence is addictive, and sporting events act as a catalyst for violent behaviour. A lo que se reduce todo esto es sencillo, e investigaciones recientes publicadas en la revista Psychopharmacology han demostrado lo que ya sospechábamos: la violencia es adictiva, y eventos deportivos sirven de catalizador para el comportamiento violento.
"We have found that the reward pathway in the brain becomes engaged in response to an aggressive event, and that dopamine is involved," said study member, Craig Kennedy. “Hemos encontrado que el sistema de recompensa en el cerebro se activa como respuesta a un suceso agresivo y que la dopamina está implicada.” Dijo un miembro del estudio, Craig Kennedy.
He expands on that, saying: “We learned from these experiments that an individual will intentionally seek out an aggressive encounter solely because they experience a rewarding sensation from it.” Se explaya diciendo: “Hemos aprendido de estos experimentos que un individuo buscará un encuentro agresivo adrede, solamente porque experimenta una sensación gratificante de ello.”
In short, once someone’s got a taste for bloodshed, they are on a slippery slope.

En definitiva, una vez alguien ha probado el derramamiento de sangre, entra en terreno resbaladizo.

In a recent interview with the Telegraph, Annis Abraham, once the leader of one of the UK’s most violent and notorious football firms in the 70s, said “a lot of people have tried to intellectualise hooliganism...but it was just a group of lads getting together, a tear up, and all dressing smart”
He describes it as “the the biggest buzz you will ever experience”.

En una entrevista con el Telegraph, Aniss Abraham, una vez cabecilla de una de las pandillas del Reino Unido más violentas y conocidas, dijo “muchas personas han intentado intelectualizar el hooliganismo… pero es simplemente un grupo de chavales juntándose, todos poniéndose guapos... una trifulca”. Lo describe como “el subidón más grande que experimentarás jamás”
He used to come home black and blue and couldn’t wait to head out again.

Volvía a casa lleno de moratones y tenía muchas ganas de salir de nuevo.

This ties in with comments made by youngsters who took part in a BBC documentary on hooligans. Luke, a 19-year-old member of a firm in Manchester, sums it up without mincing his words: “It’s like a theme park, but free and ten times better. Life without it is depressing”. Esto cuadra con comentarios de unos jóvenes que participaron en un documental de la BBC sobre los hooligans. Luke, miembro de una pandilla de Manchester con 19 años, lo resume, hablando en plata: “Es como un parque de atracciones pero gratis y diez veces mejor. La vida sin ello es deprimente”.
Football simply sets the stage for these youngsters to wreak havoc, offering them an outlet for their built-up adrenalin. El fútbol simplemente crea el marco idóneo para que estos jóvenes hagan estragos, ofreciéndoles una válvula de escape para toda su adrenalina acumulada.
Physcologists know full well how fans react when in the intoxicating environment that goes hand in hand with sporting events; any season ticket holder can attest to that. It’s the perfect cocktail. Los psicólogos saben de sobra cómo los fanáticos reaccionan cuando están en el ambiente embriagador que va de la mano de eventos deportivos; cualquier abonado puede dar fe de ello. Es el cóctel perfecto.
Disinhibition occurs at all levels: youngsters paint their faces and chant obscenities that they wouldn’t dream of under normal circumstances. La desinhibición ocurre en todos los niveles: jóvenes se pintan las caras y corean obscenidades que jamás se les ocurriría decir bajo circunstancias normales.
Racial and secular hate come to the surface as ordinary working folk seem to lose the plot, making throat-slitting gestures across the separation barriers. El odio racial y secular afloran mientras la gente llana y trabajadora parece perder los papeles, haciendo gestos de degollar a través de las barreras de separación.
The supporter’s team and fellow fans become an extension of themselves, and their self-esteem rises and falls with a game’s outcome. El equipo y los colegas hinchas se convierten en una extensión de uno mismo, y la autoestima sube y cae con el resultado del partido.
Research even shows that after a win, diehard fans are more optimistic about their personal sex appeal and their ability to perform well at mental or physical tests. Las investigaciones incluso demuestran que tras una victoria, los hinchas acérrimos se vuelven más optimistas sobre su atractivo sexual y su habilidad de rendir en pruebas físicas y mentales.
Everyone has a hooligan inside. It’s well known that deep down many of us fantasize about doing naughty things, but we manage to keep ourselves in line, thank god. Todo el mundo lleva un hooligan dentro. Es bien sabido que en el fondo muchos fantaseamos con hacer gamberradas, pero gracias a dios somos capaces de mantenernos a raya.
The authorities need to put a lid on hooliganism and nip violent conduct in the bud. The no-holds-barred use of fireworks, verbal assaults and threatening behaviour has been allowed to go on too long. Las autoridades tienen que limitar el hooliganismo y cortar de raíz el conducto violento. El uso sin restricciones de fuegos artificiales, asaltos verbales y comportamiento amenazador se ha permitido demasiado tiempo.

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